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10.7. Taxonomía y nomenclatura
fitosociológica.
Además de identificar y describir las comunidades y las
asociaciones, la fitosociología se ocupa también de agruparlas y
clasificarlas jerárquicamente. Al igual que los botánicos y zoólogos
han realizado una clasificación de los seres vivos de acuerdo a una
serie de semejazas y relaciones, y con una serie de categorías (reino,
orden, clase, familia...), los fitosociólogos también han realizado una
jerarquización de los asociaciones.
La sistemática
fitosociológica o sintaxonomía
fitosociológica tiene en cuenta características
florísticas, ecológicas, dinámicas, catenales, geográficas y
antrópicas, y toma como base del sistema, las asociaciones vegetales,
al igual que los taxónomos vegetales toman como unidad base la especie
(Rivas Martínez, 1987, 1995). De hecho, de la misma forma en que
existen los códigos de nomenclatura botánica y zoológica, hay un Código Internacional de
Nomenclatura Fitosociológica. La primera versión del
código fue publicada en 1976 por Barkman, Moravec, y Rauschert.
Actualmente, la última versión disponible es la tercera edición,
realizada por H.E. Weber, J. Moravec y J. P. Theurillat (2000), y
traducida en castellano por Jesús Izco y Marcelino del Arco (2003).
La función del Código de
Nomenclatura Fitosociológica (CINF) es regular
los grupos de la clasificación y enunciar las normas para nombrar a los
sintaxones.
CINF |
Edición internacional |
Edición en castellano |
1ª edición |
Barkman, J.J., Moravec, J.; Rauschert, S.
(1976). Code de
nomenclature phytosociologique. Vegetatio, 32, 3,
pp:131-185. |
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2ª edición |
Barkman, J.J; Moravec, J; Rauschert, S.
(1986). Code of
phytosociological nomenclature. 2nd ed. Vegetatio, 67, pp:
145- 195. |
Izco, J.; Del Arco, M. (1988). Código de nomenclatura
fitosociológica. Opusc. Bot. Pharm. Complutensis, 4,
pp:5-74.
|
3ª edición |
Weber, H.E.; Moravec, J.; Theurillat, J. P.
(2000). International Code
of phytosociological nomenclature. 3rd ed. Journal of
Vegetation Science 11, pp:739-768, IAVS, Opulus Press Uppsala. |
Weber, H. E.; Izco, J. ; Del Arco, M. J.
(2003). Código
internacional de nomenclatura fitosociológica. Universidad
de Santiago de Compostela. Servicio de Publicaciones e Intercambio
Científico. |
Códigos
Internacionales de Nomenclatura Fitosociológica. |
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Los principales rangos, niveles o grupos de
la clasificación
fitosociológica, ordenados de mayor a menor, son:
-
Clase
(sufijo -etea)
es la unidad superior, determina las especies que
son consideradas características, y cuales son incluidas entre las
compañeras. Si una clase cambia por ampliación, por división, por
segregación o por trasvase a otro grupo, modifica todo el esquema de
órdenes, alianzas y asociaciones que se ve afectado (Ferreras Chasco,
1999). Entre la clase y el orden se sitúa la subclase (sufijo -enea).
-
Orden
(sufijo -etalia)
con frecuencia este rango agrupa a los grandes
tipos de vegetación definidos fisionómica, o ecofisionómicamente, o
caracterizados por grupos de especies afines dominantes. Entre el orden
y la alianza se sitúa la subcategoría del suborden (sufijo -enalia).
-
Alianza
(sufijo -ion)
agrupa asociaciones con semejanzas florísticas,
ecológicas y dinámico-estructurales, además frecuentemente, todos los
sintaxones de una misma alianza tienen el mismo dinamismo y pertenecen
al mismo tipo de formación (Ferreras Chasco, 1999). Por debajo de la
alianza se encuentra la subalianza
(sufijo -enion)
-
Asociación
(sufijo -etum)
es el rango básico en el sistema
fitosociológico de clasificación. Agrupa a comunidades vegetales con
determinadas cualidades mesológicas, una distribución geográfica
concreta, y una composición florística determinada, y estadísticamente
homogénea y constante (Rivas Martínez, 1987, 1995).
-
Subasociación
(sufijo -etosum)
es el nivel que se sitúa por debajo de
la asociación, que se subdivide a su vez en los rangos de variante y
facies. La subasociación se distingue por sus
especies
diferenciales, es decir, por especies que se encuentran con un grado de
presencia más elevado que en las otras subasociaciones reconocidas
dentro de la comunidad. La variante se define a
partir de la
abundancia-dominancia elevada de algunas especies, y
la facies por la de una sola especie (Lacoste, 1973).
Por
último, cuando una comunidad vegetal es pobre en especies, es una
población monoespecífica difícil de encuadrar o simplemente no se puede
o no se quiere precisar su rango jerárquico, se le denomina simplemente
como comunidad.
Nomenclatura
fitosociológica
Para
nombrar
a cada grupo, el sufijo
que indica el rango se añade al nombre
del género de la planta que va en segundo lugar, y la planta que va en
primer lugar se declina en genitivo. A veces el grupo sólo se nombra
con una sola planta, a la que igualmente se añade el sufijo
correspondiente. Después, como en la taxonomía botánica o zoológica, se
suele incluir la autoría,
es decir, el apellido del autor o autora que los describió por
primera vez el taxón, junto con el año en que se publicó la
descripción, separado por una coma.
Por ejemplo la asociación del rusco (Ruscus aculoatus) y
el
roble común o carvallo (Quercus
robur) se denomina Rusco
aculeati –
Quercetum roboris; o por ejemplo la clase formada por el
abedul (Betula
pubescens o Betula carpatica) y el aliso verde (Alnus
viridis), se
escribe Betulo
carpaticae-Alnetea
viridis, aunque algunos autores de
forma resumida la nombran como Betulo-Alnetea.
El caso de
las subasociaciones
es algo especial, puesto que es el único rango en
el que el sintaxón puede llegar a estar formado por el
nombre de tres plantas. Para denominar a una subasociación, se repite
el nombre completo de la asociación a la que pertenece y se le añade el
nombre de la planta utilizada para denominar la subasociación con la
terminación -etosum.
Por ejemplo, la subasociación con
alfóncigo (Pistacia vera)
de la asociación de la encina (Quercus
ilex)
se denomina Quercetum
ilicis pistacietosum.
Las
unidades
inferiores, facies
y variante,
se indican simplemente al final del
nombre de la subasociación, por ejemplo: Quercetum ilicis
pistacietosum variante con Viburnum
tinus o Quercetum ilicis
pistacietosum facies
con Buxus
sempervirens.
Como resumen, es interesante observar, el ejemplo de la clasificación
sintaxonómica de la asociación de la encina
(Quercus ilex)
y el laurel (Laurus
nobilis):
- Clase: Quercetea ilicis Br.-Bl.
ex A. & O. Bolòs 1950
- Subclase
- Orden: Quercetalia ilicis Br.-Bl.
ex Molinier 1934 em.
Rivas-Martínez 1975
- Suborden
- Alianza: Quercion ilicis Br.-Bl.
ex Molinier 1934 em.
Rivas-Martínez 1975
- Subalianza:
Quercenion
ilicis
- Asociación:
Lauro
nobilis-Quercetum ilicis (Br.-Bl.
1967) Rivas-Martínez 1975
Pero
a pesar de su gran utilidad y su valor científico, la taxonomía y la
clasificación del territorio a nivel fitosociológico tiene algunos
defectos o inconvenientes.
En el libro de Los
bosques
Ibéricos (Blanco et al, 1997) se enumeran los
principales
problemas y limitaciones del método y la taxonomía fitosociológica:
a) se necesitan muchos conocimientos, por lo que no es una
clasificación útil para los no iniciados o para el público general.
b) el método fitosociológico es subjetivo, depende de la experiencia y
del criterio de cada investigador.
c)
debido a que el método y la clasificación fitosociológica se basa casi
exclusivamente en criterios florísticos se olvidan características
climáticas, ecológicos y paleobiográficas que aportan una gran cantidad
de información.
d) la alteración humana del espacio
dificulta o imposibilita la realización de muestreos fitosociológicos.
Algunos espacios, no pueden ser analizados fitosociológicamente.
e)
la estructura de la vegetación tiene poco peso en el método, por lo que
no se pueden caracterizar bien fitosociológicamente las formaciones
abiertas como los pinares o los sabinares.
f) la
nomenclatura fitosociológica es compleja y muchas veces no describe la
realidad que representa. Por ejemplo, los autores de Los Bosques
Ibéricos (1997) señalan que la
asociación Polysticho-Fraxinetum
excelsoris (de helechos y fresnos) es un bosque
mixto formado
por
más de una docena de especies arbóreas en la que, en condiciones
normales, raramente el fresno aparece como especie dominante.
g)
la clasificación fitosociológica suele ser inestable. Algunas veces, un
mismo autor propone diversos esquemas de clasificación (a veces
contrapuestos) o cambia su propio esquema.
h) en la
clasificación se cometen muchos errores debido a la falta de
comunicación
entre las distintas escuelas fitosociológicas. Puesto que una misma
asociación puede tener varios nombres diferentes. Por ejemplo, la
asociación de los encinares catalanes o alzinars es denominada por los
fitosociólogos catalanes como Quercetum ilicis
galloprovinciale (Braun-Blanquet, 1915, 1936),
mientras que
para
otras escuelas es nombrada Viburno
tini-Quercetum
ilicis (Rivas-Martínez, 1975).
i) el método y la
clasificación fitosociológica son muy analíticos y rígidos, y
dificultan la entrada de nuevos puntos de vista (Blanco et al, 1997). |
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fitosociológica del mundo...
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